¡Antención! tóxicos en la cosmética diaria (I)

Especia.lCosmética ecológica

La piel es una de las principales vías de entrada de productos tóxicos en el organismo (directamente a la sangre), no hay filtros, como pasa con el sistema digestivo o respiratorio.

A menudo consideramos nuestra piel como una barrera impermeable sin pensar que absorbe los componentes de los productos que utilizamos, en mayor grado en bebés y niños. Lamentablemente encontramos gran cantidad de tóxicos en nuestra higiene diaria que provocan reacciones indeseadas en nuestro metabolismo, algunos se depositan para siempre en órganos y tejidos, provocan alergias, irritaciones, dermatitis o incluso cáncer.

Algunos fabricantes de cosmética que llevan muchos años en el mercado, debido a sus campañas de marketing y al impacto de la marca, nos quieren hacer creer que los productos que ofrecen en supermercados, farmacias, parafarmacias o perfumerías a precios bajos o incluso muy altos, son mejores… y con frecuencia sucede lo contrario.

No somos conscientes de que absorbemos más toxinas al respirar y a través de la piel que comiendo o bebiendo.

quimico bebé

Los siguientes ingredientes, son considerados desde “recomendables con restricciones” hasta “no recomendables” para uso en cosméticos:

  • Aceites Minerales
  • Siliconas
  • Derivados de PEG y PPG
  • Propylene Glycol
  • DEA, MEA, TEA
  • Nitrosaminos y agentes nitrosantes
  • Parabenes y otros conservantes
  • Sodium Laureth sulfate
  • Sodium Lauryl Sulfate
  • Formaldeidos
  • Phtalatos
  • Fragancias sintéticas
  • Colorantes
  • Filtros UV en productos de protección solar

Aceites minerales – En muchos cosméticos el ingrediente principal, la fase oleosa, es aceite mineral que sale mucho más barato que el aceite vegetal. Derivados del petróleo como la vaselina, la parafina, la cera de velas o el betún. El aceite mineral tapa los poros e impide que la piel respire, la reseca y acelera el desarrollo de arrugas.

Algunas parafinas se concentran con los años en hígado, riñones y ganglios linfáticos. Hay que tener en cuenta que muchos bálsamos y barras de labios también pueden estar producidos por aceites minerales, producto del cual vamos tragando sin querer cantidades pequeñas pero diarias.

Petrolatum, Ceresin y Ozokerite, tienen una consistencia muy fina, crean un tacto sedoso en la piel pero a la vez la cubren con un film que bloquea la eliminación de toxinas y la “respiración”

Etiquetas para este tipo de sustancias: Paraffinum liquidum, Paraffin, Microcristalline Wax, Petrolatum, Mineral Oil, Ozokerite, Ceresin, Copolymer, Hidrogenated Polyisobutene, C13-14 Isoparaffin, Quaternium 7-15-22-31-60-80…Vaseline, etc.

Siliconas – Las siliconas son oclusivas, cubren la piel impidiendo que respire. La exposición al sudor por oclusión causa irritaciones en la piel y en algunos casos, se acumulan en hígado y ganglios linfáticos pudiendo provocar tumores.

En productos para el cabello encontramos grandes cantidades de siliconas como Dimethicone o Cyclomethicone, alisan el pelo pero también lo sellan, así que ya no pueden entrar nutrientes y pueden alterar tratamientos capilares.

Cyclopentasiloxante: basado en silicona, se usa en cremas y lociones, en protección solar y cosmética decorativa. Su uso se recomienda con restricciones.

Dimethicone, Dimethicone Copolvol, Cyclomethicone, Cyclopentasiloxane etc.

Para reflexionar, ¿verdad? Y con esto no he hecho más que empezar! En el próximo artículo seguiremos desgranando las diferentes familias de tóxicos para que podamos comprender qué tan buenos son los cosméticos que utilizamos.

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